Guía para empezar · Capítulo 2 de 6
Qué llevar para buscar setas
No hace falta mucho para salir a por setas, pero lo poco que se lleva importa. Con una buena cesta, una navaja y la ropa adecuada, la salida es cómoda y las setas llegan a casa como salieron del monte.
La cesta
Una cesta de mimbre o de rejilla, rígida y abierta. En ella las setas no se aplastan, respiran y, mientras caminas, van soltando esporas por los huecos, que es una forma de sembrar el monte por el que pasas. Las bolsas de plástico hacen lo contrario: las setas sudan, se ablandan y se estropean en unas horas, y en muchos sitios están prohibidas.
Lleva también algo aparte, una bolsa de papel o una cajita, para las setas que no conozcas y quieras que alguien identifique. Nunca en la cesta con las demás.
La navaja y el cepillo
Una navaja pequeña para cortar el pie o limpiar la base, mejor si lleva un cepillo en el mango: las navajas seteras lo tienen. Quitar la tierra y las hojas en el monte ahorra trabajo en casa y evita que la cesta se llene de suciedad.
Ropa y calzado
- Botas con buena suela. Vas a pisar laderas, hojas mojadas y piedras que resbalan.
- Pantalón largo, por las zarzas, los pinchos y las garrapatas.
- Ropa por capas y un chubasquero. El otoño en el monte cambia rápido, y las setas salen justo cuando llueve.
- Algo de color que se vea. La temporada de setas coincide con la de caza: un chaleco o una gorra llamativos te hacen visible si hay una batida cerca.
En la mochila
- Agua y algo de comer. Buscando setas se anda más de lo que parece.
- El móvil cargado y una batería de repuesto, con el mapa de la zona descargado: en muchos montes no hay cobertura. Grabar el recorrido te ayuda a volver al coche y a regresar otro año al mismo sitio.
- Un pequeño botiquín: tiritas, algo para desinfectar y unas pinzas para las garrapatas.
- Una buena guía de campo, de papel. Para aprender y comparar, no para decidir sola qué se come.
Lo que sobra
Los rastrillos y cualquier cosa que sirva para remover el suelo, que además de dañar el bosque están prohibidos casi en todas partes. Las bolsas de plástico. Y la confianza ciega en una aplicación del móvil: sirve para aprender, pero se equivoca, y con las setas un error no se corrige.